La primera dama de Colombia, Verónica Alcocer, protagonizó una intensa controversia tras su visita al Complejo Carcelario y Penitenciario La Picota en Bogotá el pasado jueves 4 de septiembre. La presencia de Alcocer en el penal fue anticipada la noche anterior por la precandidata presidencial Vicky Dávila, quien aseguró en sus redes sociales que el encuentro estaba programado entre las 9:00 a. m. y la 1:30 p. m., acompañado de un riguroso esquema de seguridad.
Dávila no solo difundió imágenes del ingreso de la caravana oficial, sino que además exigió explicaciones al Gobierno sobre el trasfondo de la visita. La periodista planteó incluso la posibilidad de un “Pacto de La Picota 2.0”, recordando el episodio electoral de 2022 que involucró a miembros privados de la libertad.
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Los señalamientos de Vicky Dávila
En sus publicaciones, Dávila compartió un listado de reclusos con los que supuestamente se reunió la primera dama, entre ellos exparamilitares, guerrilleros, miembros de bandas criminales, feminicidas, violadores y narcotraficantes.
La precandidata sostuvo que, más allá de un encuentro “humanitario”, el momento resultaba sospechoso al estar el país a ocho meses de las elecciones presidenciales de 2026. “El Gobierno tiene que explicar por qué ella está visitando las cárceles en plena campaña”, escribió.
La versión de Verónica Alcocer
Horas después, Alcocer publicó un video en su cuenta de X para aclarar los motivos de su visita. Según explicó, la intención fue reconocer los procesos de resocialización de los internos y visibilizar sus oficios y artesanías.
“Visité el Complejo Carcelario y Penitenciario de Bogotá porque creo en la fuerza de la resocialización y las segundas oportunidades. No es un acto político, es un gesto de humanidad. Las artesanías y oficios que allí realizan son más que trabajo: son símbolos de dignidad”, aseguró.