La Jurisdicción Especial Para la Paz aceptó de manera exclusiva el sometimiento presentado por Salvatore Mancuso, lo que le daría potestad a la entidad para investigar todos los crímenes que cometió entre 1998 y 2004.
Según esto, y a pesar de que un tribunal de Justicia y Paz declarara inconstitucional el nombramiento de Mancuso como Gestor de paz y, por lo tanto, negara su libertad condicional, la JEP tendría la potestad de sacarlo de prisión.
Cabe resaltar que esto no se había efectuado antes, ya que, para el abogado del exparamilitar, esta herramienta representaría una inseguridad jurídica frente al proceso que se está adelantando.
Mancuso, por su parte, está trabajando con la JEP luego de que Justicia y Paz lo autorizara como un testigo bisagra, pues estaría dando declaraciones sobre presuntas operaciones que los paramilitares y el ejercito realizaron juntos.
“La calidad de comandante paramilitar es inescindible de la de sujeto bisagra. Así, una lectura estricta de los precedentes consignados en los autos TP-SA 1186 y 1187 de 2022 impediría dividir la condición de paramilitar de la de sujeto bisagra, ya que, de permitir tal dualidad de condiciones y su procesamiento por dos jurisdicciones se fragmentaría la competencia prevalente y exclusiva de la JEP para enjuiciar y sancionar las conductas relacionadas con el CANI”, se lee en el comunicado emitido por la JEP.