Colombia enfrenta una amenaza que ya no parece lejana: el uso de drones por grupos armados ilegales. Estos dispositivos, que durante años fueron vistos como herramientas de innovación, entretenimiento o apoyo industrial, hoy aparecen en el centro de nuevas dinámicas de violencia en zonas de conflicto.
En entrevista con KienyKe.com, Daniel Guerra Sarama, exoficial de la Fuerza Aérea Colombiana, experto en drones, administrador aeronáutico y profesional en relaciones internacionales y ciencia política, advirtió que el país podría estar entrando en una nueva etapa de confrontación, marcada por el control del espacio aéreo a bajo costo.
Según Guerra, Colombia tuvo una posición privilegiada en el desarrollo temprano de tecnología dron, especialmente desde el ámbito militar. Sin embargo, con el paso de los años, mientras las instituciones avanzaron con lentitud, los grupos ilegales habrían entendido más rápido el valor estratégico de estos dispositivos.
“Colombia se acerca a una nueva etapa de guerra. En la que ya no hay garantías de que las Fuerzas Militares puedan ganarla”, afirmó el experto durante la entrevista.
Una tecnología barata contra respuestas costosas
Para Guerra, el problema central está en que el Estado estaría respondiendo con tecnologías costosas a amenazas que evolucionan rápidamente y que pueden adaptarse con inversiones mucho menores.
El experto señaló que los grupos armados ilegales han aprendido de conflictos internacionales como Ucrania, Irán y otros escenarios donde los drones han cambiado la forma de combatir. Esa capacidad de adaptación, explicó, les permite modificar tácticas, evadir controles y disputar zonas donde antes el dominio aéreo era exclusivo de los Estados.
También advirtió que comprar sistemas antidrones sin fortalecer una industria tecnológica nacional puede convertirse en una solución limitada. Según su análisis, una medida puede funcionar durante algunos ataques, pero quedar obsoleta rápidamente si los grupos ilegales modifican sus métodos.
“Poner armas caras a combatir armas baratas es mal negocio”, sostuvo Guerra, al insistir en que Colombia necesita pensar más allá de la compra de equipos y apostarle a innovación, producción local y respuesta rápida desde el territorio.
El experto planteó que el país debería mirar experiencias como la de Ucrania, donde se impulsó una red descentralizada de empresas, startups e ingenieros dedicados al desarrollo de soluciones tecnológicas para defensa. En su criterio, Colombia podría crear una cadena productiva alrededor de los drones, con participación de universidades, emprendedores, técnicos e ingenieros.