Después de más de dos décadas de incertidumbre y silencio, el caso que involucra al exciclista colombiano Luis Eduardo “Lucho” Herrera ha dado un giro inesperado con la reciente confirmación de la Fiscalía General de la Nación sobre la identificación de los restos de dos vecinos desaparecidos en Fusagasugá, Cundinamarca, en 2002. Este avance se suma a una investigación judicial en la que Herrera ha sido señalado por exparamilitares como presunto instigador de desapariciones forzadas, acusaciones que el exciclista ha negado rotundamente.
Los cuerpos identificados corresponden a Diuviseldo Torres Vega y Víctor Manuel Rodríguez Martínez, dos vecinos del exciclista en Fusagasugá, quienes desaparecieron en medio del conflicto armado colombiano, un periodo marcado por la presencia activa de grupos paramilitares en la región.
Los restos fueron exhumados en 2017 en zonas con fuerte influencia paramilitar y conservados en depósitos de la Fiscalía, donde permanecieron por al menos ocho años antes de que se realizaran los análisis genéticos que confirmaron su identidad.
La Fiscalía, a través de un equipo especializado en genética forense, tomó muestras de ADN a familiares de cuatro personas desaparecidas en la misma zona y periodo, permitiendo esclarecer que al menos dos de esos cuerpos corresponden a vecinos de Herrera. Este hallazgo representa un paso fundamental en los procesos de verdad y reparación para las familias afectadas, que han esperado respuestas durante más de veinte años.
La defensa de Lucho Herrera
El caso cobró notoriedad cuando exparamilitares involucrados en el conflicto señalaron a Lucho Herrera como presunto instigador de las desapariciones forzadas.
Según la Fiscalía, las evidencias y testimonios apuntan a que las víctimas fueron asesinadas por grupos paramilitares que operaban en Fusagasugá a principios de los 2000, pero aún se desconoce la participación exacta del exciclista.
El 5 de junio de 2025, Herrera se presentó ante la Fiscalía para rendir una versión libre, procedimiento que permite a una persona dar su testimonio sin estar formalmente vinculada al proceso como investigado. Su abogado, Hernando Benavides Morales, fue cauteloso en sus declaraciones y confirmó que Herrera negó cualquier vínculo con las estructuras paramilitares y con los crímenes en cuestión.