Alias Uriel se había convertido en una pesadilla para los habitantes del departamento del Chocó y el pacífico colombiano, dirigente de la estructura del Eln, quien fue dado de baja por las autoridades en un largo operativo militar en la tarde de este domingo.
Según confirmó el presidente Iván Duque, Andrés Felipe Vanegas Londoño, conocido como alias Uriel, fue dado de baja por un francotirador en un operativo conjunto entre las Fuerzas Especiales y la Séptima División del Ejército.
“El día de hoy se dio la operación Odín, operación en la cual fue abatido el terrorista Andrés Felipe Vanegas Londoño que utilizaba el alias de Uriel, este criminal fue abatido en una operación meticulosa de inteligencias compartidas, del Ejército Nacional de Colombia, de nuestra Policía Nacional, de nuestra Armada Nacional y de nuestra Fuerza Aérea”, señaló el presidente Iván Duque desde la capital Quibdó.
“Cayó un criminal peligroso que era responsable de delitos como el secuestro, asesinato de líderes sociales, persecusión y hostigamiento a poblaciones, asesinato de soldados y policías, y también de conformar y estimular el reclutamiento de menores y tratar de buscar que se vincularan jóvenes de distintas ciudades a la organización de apoyo al Eln”, señaló el primer mandatario.
Según contó el fiscal Francisco Barbosa en el pronunciamiento, un fiscal del Chocó había adelantado investigaciones para imputar terrorismo y rebelión a alias ‘Uriel’, y se dirigió este domingo a una vivienda ubicada en la vereda Barranconsito, del municipio de Nóvita, donde finalmente se presentó un enfrentamiento en el que resultó muerto el comandante del Eln.
Después del operativo, las autoridades adelantaron las pruebas dactiloscópicas para determinar la identidad del guerrillero, las cuales, según las Fiscalía continúan en proceso de identificación.
Alias Uriel se había convertido en un personaje visible dentro de la estructura armada del Eln, después de 25 años de pertenecer a esa guerrilla. Era conocido por sus mensajes y propagandas difundidas en redes sociales, la más reciente aparición fue para asegurar que miembros de ese grupo delincuencial había participado del ataque a los CAI de Policía en Bogotá el 9 de septiembre.
A pesar de la memorable operación exitosa del Ejército, periodistas y políticos han denunciado que en la zona hay familias alertando sobre la presencia de menores de edad en el lugar del operativo.