El gobierno de Estados Unidos anunció este viernes 6 de junio que, a partir del próximo 16 de junio, los funcionarios diplomáticos y consulares colombianos acreditados en su territorio perderán el beneficio de la exención de impuestos sobre ventas y servicios, una medida que hasta ahora les permitía un ahorro significativo en el ejercicio de sus funciones.
La decisión, revelada por el periodista Daniel Coronell en W Radio, se da como respuesta a la falta de reciprocidad por parte de Colombia, que pese a tener una normativa vigente desde 2014, no aplica de manera efectiva ni expedita los beneficios tributarios a los diplomáticos estadounidenses.
Según explicó Coronell, los diplomáticos colombianos gozaban de un sistema ágil mediante tarjetas especiales emitidas por la Oficina de Misiones Extranjeras (OFM) del Departamento de Estado. Al presentarlas, se les eximía automáticamente del impuesto en comercios, restaurantes o incluso en la compra de vehículos. Este alivio representaba un ahorro importante, considerando que el impuesto sobre las ventas en Estados Unidos varía por estado: en Nueva York es del 8,75 %, en Washington del 10,75 % y en Miami del 7 %.