La situación de los derechos humanos en América Latina vuelve a encender alarmas internacionales. Un informe presentado este martes por Amnistía Internacional (AI) señala que Colombia y Venezuela se encuentran entre los países más peligrosos del mundo para quienes defienden estas causas, debido a la persistencia del conflicto armado en el primero y a la represión estatal en el segundo.
Durante una rueda de prensa en Bogotá, la organización advirtió que ambos países representan casos de “especial preocupación”. Según el reporte, mientras Colombia continúa sumida en una crisis de violencia estructural, Venezuela mantiene un sistema que limita gravemente el espacio cívico y castiga la disidencia.
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Preocupaciones sobre la ‘paz total’ en Colombia
El informe también pone bajo la lupa la política de ‘paz total’ impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro, cuyo objetivo es negociar con grupos armados ilegales como el ELN, disidencias de las antiguas FARC y el Clan del Golfo.
Sin embargo, Amnistía Internacional alertó que durante 2025 las garantías de verdad, justicia, reparación y no repetición para las víctimas no estuvieron claramente definidas. Además, la subdirectora de investigación regional, Valentina Ballesta, expresó preocupación por el aumento del uso de la fuerza letal en la región.
De acuerdo con el informe, uno de cada cinco colombianos, es decir, más de nueve millones de personas, es víctima del conflicto armado. Solo en 2025 se sumaron miles de nuevos afectados, principalmente en comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.
El encargado de campañas de AI en Colombia, Camilo Vargas, señaló que esta crisis se refleja en desplazamientos forzados y confinamientos masivos, lo que limita el acceso a servicios básicos como la salud y la educación.