El Gobierno Nacional definió cómo se aplicarán los aumentos salariales para los integrantes de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en 2026, tras la expedición del Decreto 0384 del 7 de abril. La medida establece incrementos diferenciados según el rango y comenzará a reflejarse en los pagos de mayo, con efecto retroactivo desde el 1 de enero.
Esto implica que los uniformados recibirán no solo el ajuste correspondiente a su salario mensual, sino también el pago acumulado de los primeros meses del año. De acuerdo con el Ejecutivo, los recursos para cumplir con esta obligación ya fueron asegurados.
Un modelo basado en jerarquía
El decreto mantiene un esquema salarial estructurado a partir del ingreso base de un general, que sirve como referencia para calcular las asignaciones de los demás rangos. Cada grado recibe un porcentaje específico de este salario, lo que permite conservar la proporcionalidad y la jerarquía dentro de la institución.
Con este modelo, el Gobierno busca garantizar una distribución equitativa de los ingresos, respetando las diferencias propias de cada nivel dentro de la fuerza pública.
Aumentos diferenciados por rango
Los incrementos no serán iguales para todos los uniformados. Para los rangos más altos, como generales, coroneles, mayores y otros oficiales, el aumento será del 7% sobre la asignación mensual.
En contraste, los mayores ajustes se concentran en los niveles más bajos de la suboficialidad. Los sargentos segundos, suboficiales segundos y técnicos segundos recibirán un incremento del 11,88%. A su vez, los cabos primeros, suboficiales terceros y técnicos terceros tendrán un aumento del 20,20%.