La medida de aislamiento obligatorio por la emergencia sanitaria del Covid-19 ha causado grandes problemas en las formas de vida de los colombianos, por esta razón, el Gobierno Nacional emitió una serie de decretos que buscan generar un alivio económico en los bolsillos de los ciudadanos que han tenido que dejar de ir a trabajar y no reciben un salario fijo.
Entre los ajustes hechos por el Estado, se encuentra el Decreto 579 mediante el cual se prohíben los desalojos, las alzas en las rentas de inmuebles comerciales y residenciales, y la prórroga de los contratos de arrendamiento.
La medida ha causado infinidad de opiniones tanto de personas que pagan el alquiler de sus casas o negocios, como de los arrendadores. Sin embargo, muchos de los colombianos se muestran resolutivos y sacan su lado más humano para entender la situación por la que pasa el otro en medio de la cuarentena.
Algunas personas afectadas con la situación conversaron con Kienyke.com y mencionaron que se encuentran a la espera de un nuevo pronunciamiento del Gobierno frente al aislamiento preventivo para llegar a un acuerdo con el tema del arriendo, pero afirmaron que la posibilidad de un desalojo no es una opción razonable en una crisis de Salud como la que está viviendo el mundo en este momento.
“No estoy de acuerdo con desalojar a las personas porque me pongo los zapatos de ellas y no me parece un trato justo, acá es donde se ve la parte humanitaria y es algo que se le sale de las manos a mis inquilinos. Ellos no han hablado conmigo pero si pasara que no me pueden pagar, llegaría con ellos a un acuerdo, pero hoy por ti mañana por mí y gracias a Dios tengo otras entradas”, mencionó Nancy Sierra, propietaria de una casa en la localidad de Suba.
Al igual que Nancy, varios arrendadores piensan en el bienestar del otro, por ejemplo Edwin Guerrero, quien a pesar de estar en desacuerdo con que el Gobierno intervenga en estas situaciones, asegura que no tendría corazón para sacar a alguien que viva en la casa que arrienda en la localidad de Bosa.
“De mi parte no podría sacar una persona en estos momentos, no porque me lo diga el gobierno sino porque tengo eso en mi pensar y en mi corazón. El gobierno no debería meterse en eso, porque los gastos de los inmuebles los asumen los dueños y ellos no le dan a las personas para comprar, ni le colaboran para arreglar lo que los inquilinos dañan”, agregó Guerrero.
Las personas que pagan arriendo expresaron a este medio que se encuentran agradecidas con las respuestas que han tenido los dueños de los lugares donde viven o trabajan frente al tema.