La nueva cepa de Covid-19 que fue identificada en Reino Unido entre septiembre y diciembre de 2020 abrió la discusión en Colombia luego de que la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, atribuyó a la posible presencia de esa variante del virus en la ciudad el repunte de casos de coronavirus experimentado entre el cambio de calendario anual.
El médico infectólogo Jorge Alberto Cortés, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explicó a KienyKe.com qué es la nueva variante, qué se sabe y por qué resulta irrelevante en estos primeros días del año ese diagnóstico para el caso de Bogotá.
La variante B117 de SARS-CoV-2
Ese fue el número otorgado a la nueva del virus que se identificó en Reino Unido a mediados del mes de septiembre de 2020, sin embargo, a pesar de los meses aún no se ha determinado el efecto de la mutación en el mundo, aunque ya más de 30 países han reconocido su presencia en los casos positivos de sus territorios.
“Lo que sucedió en Inglaterra es que, haciendo vigilancia de los virus, ellos se dieron cuenta que en Londres y otras área del país, la proporción de virus diferente iba cambiando en el tiempo al punto que en diciembre el 70% de los virus que circulaban eran de esta nueva variante”, explicó el infectólogo Cortés a este medio.
El especialista agregó que “un virus tiene una secuencia genética, en específico el coronavirus tiene 30.000 pares de bases, su secuencia es de 30.000 letras, y cuando (los ingleses) secuenciaron las bases completas encontraron que en la proteína de la superficie, que es con la cual el virus se agarra a las células respiratorias, se habían borrado seis de esas letras, lo que significaba que pierde dos aminoácidos y eso le hace un cambio a la estructura de la proteína, más pequeña, pero que aparentemente, sigue sin ser claro, le daría mayor posibilidad de diseminarse, produciría, en principio, mayor cantidad de virus y le permitiría diseminarse con mayor facilidad”.
Sin embargo, son hipótesis que continúan bajo comprobación científica, pues hasta el momento no se ha logrado determinar que sea más contagiosa que las demás variantes o la que hasta el momento se ha diseminado por el mundo desde diciembre de 2019 en Wuhan, China.
“Eso está en estudio, se cree que puede ser un poco más eficiente, la evidencia es que pasó de ser una baja frecuencia, a ser el 70% de lo que circulaba en Londres. Eso sugiere que, de alguna manera, se está transmitiendo de forma mucho más efectiva y eso hace que sea más frecuente”, afirmó el infectólogo de la Universidad Nacional.
Esta no es la única variante identificada, según Cortés el coronavirus ha presentado al menos dos mutaciones por mes transcurrido, e incluso en Colombia se encontró una cepa predominante. Lo preocupante es que exista alguna resistente a la vacuna creada hasta el momento para acabar la pandemia, sin embargo, aún no se ha comprobado que la inmunización no sea eficiente en las nuevas variantes.
Cortés explicó cómo funciona la relación de la vacuna con las nuevas cepas. “Es como si usted sacara uno de esos boletines de “se busca” de Interpol o de la Policía y entonces ahora el buscado use gafas, o aparece con barba, que le permite que no lo pueda identificar correctamente. Eso es lo que pasaría con las mutaciones, no permitir que el sistema inmunológico identifique correctamente el virus y por lo tanto podría escapar a esa vigilancia inmunológica”, afirmó aunque sostuvo que hasta el momento no hay evidencia científica de la b con la que se hizo la vacuna sea lo suficientemente distinta de las variantes para no ser efectiva en esos casos.