La masacre de tres personas en el barrio El Codito, en la localidad de Usaquén, norte de Bogotá, fue un acto de sicariato y no producto de una riña. Así lo aseguró el alcalde Carlos Fernando Galán, quien desmintió versiones preliminares y entregó detalles del ataque ocurrido hacia las 3:00 a. m. del domingo 4 de mayo.
“Inicialmente, estas personas eran cuatro. Estaban compartiendo en un sitio, el sitio se cerró cerca a las 3:00 de la mañana o un poco antes. Estas personas salieron y cuando se movilizaban, ya no cuatro sino tres, en la parte alta, en inmediaciones del parque rural de Usaquén, fueron atacados”, explicó el mandatario distrital.
Y fue contundente al afirmar: “Lo que sabemos es que fue un acto de sicariato. Es decir, no se trataría de una riña o de un tema de intolerancia después de salir de un sitio eventualmente de rumba, sino que se trataría de un atentado de sicariato.”
Las víctimas, dos hombres y una mujer, habrían sido miembros de una misma familia. El coronel Pedro Saavedra Pinzón, comandante operativo de Control y Reacción de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó que los hombres asesinados tenían antecedentes por estupefacientes, hurto y violencia intrafamiliar.
Aumento del sicariato y bandas criminales
Galán advirtió que los homicidios por sicariato van en aumento en la capital. Actualmente, el 55 % de los asesinatos en Bogotá obedecen a este tipo de modalidad violenta, lo que, según el alcalde, refleja disputas entre bandas criminales y ajustes de cuentas.