Las restricciones en la cantidad en las compras que pueden hacer los colombianos durante el aislamiento impuesto por el gobierno, ha significado para algunos sectores dificultades para mantener a personas que tienen a su cargo, como los hogares geriátricos que no logran adquirir alimentos y elementos de protección en el número que requieren.
Los encargados de casas de retiro de adultos mayores aseguran que en los supermercados normalmente compran un buen número de productos que necesitan, pero que en esta cuarentena se encuentran con que las cadenas no les permiten llevarse más de los establecido, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria de estas personas.
Esta situación la están viviendo varios hogares geriátricos privados de Bogotá que solicitan ayuda del Distrito para abastecer a los adultos mayores y al personal con los productos sanitarios que exige la Organización Mundial de la Salud, como es el caso de tapabocas, gorros quirúrgicos y guantes; además de los alimentos que requieren a diario.
Ese llamado de alerta crece al no estar dentro de un plan de contingencia como ocurre con las poblaciones en condición de pobreza o vulnerabilidad de la ciudad.
KienyKe.com conoció el caso de un hogar geriátrico ubicado al norte de Bogotá y que pertenece al estrato 4. La persona que está a cargo de este recinto afirmó que para ellos resulta peligroso salir varias veces a adquirir los elementos necesarios, por cuanto en las grandes superficies y mercados del vecindario no les venden sino un número reducido de productos.
La directora del centro geriátrico señaló que en la zona son muchas las casas en las que viven personas de la tercera edad que están encerrados con quienes los atienden y están en riesgo ante la necesidad de hacer compas al menudeo porque se exponen ellos, y por lo tanto, a las personas que están bajo su cuidado.
Del propio bolsillo
Estas casas de retiro no les pueden exigir un mayor monto económico a las familias y muchas veces tienen que poner de su propio bolsillo recursos para suplir las necesidades de las personas a su cargo.
En la mayoría de supermercados las compras se limitan a cierto número de productos por comprador para evitar un desabastecimiento interno. Alimentos de gran consumo como la leche, el pan, la carne y los huevos no pueden ser adquiridos en el número que requieren para la cantidad de personas que viven en el hogar.
Marcela Carrillo, quien está a cargo de este hogar, solicita un diálogo entre el Distrito y los supermercados para adquirir la cantidad que ellos necesitan llevarse. “Debería haber una excepción con nosotros”, afirmó en diálogo con KienyKe.com.
De igual forma, a través nuestro hizo una petición para que la Policía Nacional no les ponga trabas a la hora de transitar por la ciudad en búsqueda de productos alimenticios y de sanidad. “Las autoridades ponen un comparendo porque la orden que mostramos no es de un médico o enfermero y no nos creen que trabajamos en un hogar geriátrico”, manifestó.
El problema no solo se enfoca en los dos ítems anteriores sino también a lo expuestos que quedan al coronavirus al momento de salir a abastecerse, pues deben realizar esa labor en varias oportunidades debido a que no pueden acceder a la cantidad que solicitan por los límites en la venta.