La madrugada avanzaba con normalidad en la localidad de Santa Fe, en el centro de Bogotá, hasta que un reciclador que revisaba los desechos del sector encontró algo que desató un operativo de gran escala: bolsas negras escondidas entre montones de basura que contenían, según la verificación inicial, partes humanas que pertenecerían a un hombre.
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Un hallazgo que activa la alarma en cuestión de minutos
El trabajador informal, al percatarse de que el contenido de las bolsas no era habitual, alertó de inmediato a las autoridades. La patrulla que atendió el llamado confirmó la gravedad del hecho y notificó a los peritos de criminalística, mientras en la zona se desplegaban uniformados para acordonar la calle.
No había terminado el primer procedimiento cuando llegó un segundo aviso: en la calle Sexta, a apenas tres o cuatro cuadras de allí, la comunidad aseguraba haber visto nuevas extremidades abandonadas. Esta coincidencia llevó a la Policía a ampliar el perímetro de inspección de manera urgente.
Hipótesis preliminar: restos distribuidos en varios puntos
Con dos reportes casi simultáneos, la teoría que empieza a tomar fuerza es que los restos pudieron haber sido esparcidos en diferentes lugares de Santa Fe. Por esa razón, patrullas motorizadas y cuadrantes peatonales reforzaron recorridos en esquinas, basureros, zonas oscuras y puntos catalogados como críticos dentro de la localidad.