Luego de casi 48 horas de búsqueda, denuncias por posibles movimientos bancarios irregulares y llamadas extorsivas, Diana Ospina fue encontrada con vida en Bogotá. La mujer había sido vista por última vez tras salir de una fiesta en la reconocida discoteca Theatron, ubicada en la localidad de Chapinero.
La confirmación oficial llegó en la noche del lunes por parte del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien informó que Ospina se presentó por sus propios medios en el CAI Mirador, en el kilómetro 5 de la vía que conduce al municipio de Choachí.
“Diana Ospina ya está con su familia”, indicó el mandatario, al tiempo que aseguró que la investigación para judicializar a los responsables avanza con rapidez. El caso es indagado como secuestro y hurto.
¿Cuándo y dónde fue vista por última vez?
Diana Ospina fue reportada como desaparecida en la madrugada del domingo 22 de febrero. De acuerdo con los registros conocidos, salió de Theatron hacia las 2:44 a. m. Las cámaras de seguridad del establecimiento la muestran abandonando el lugar y caminando por el sector antes de abordar un taxi en vía pública.
En un comunicado, la discoteca señaló que colaboró desde el primer momento con el Gaula de la Policía, entregando los videos en los que se observa el recorrido de la mujer tras salir del establecimiento. Según esa información, Ospina salió acompañada de una amiga; sin embargo, ambas tomaron caminos distintos minutos después. Mientras su acompañante abordó un vehículo particular en otro punto del sector, Ospina continuó sola hasta subirse a un taxi.
Antes de perder contacto, envió mensajes a sus familiares en los que indicaba que estaba a pocos minutos de llegar a su vivienda, ubicada en la localidad de Engativá. Poco después, la comunicación se interrumpió.
¿Qué alertó a su familia?
Con el paso de las horas, sus allegados detectaron movimientos bancarios que consideraron irregulares. Además, notaron la eliminación de mensajes enviados desde su teléfono celular, entre ellos uno en el que habría compartido la placa del vehículo en el que se movilizaba.
Estas situaciones incrementaron la preocupación, pues sugerían que terceros podrían tener control de su dispositivo móvil. A ello se sumaron llamadas en las que desconocidos exigían dinero a cambio de su liberación. Según versiones conocidas, incluso se habría realizado un pago inicial mientras las autoridades verificaban la información.