En la noche del martes 28 de abril, en el vertedero de basuras de Doña Juana se presentó un nuevo deslizamiento que prendió las alarmas frente a la actual situación del relleno.
Una enorme grieta se abrió en la tierra y de allí se desprenden los fuertes olores que llegaron a varios kilómetros a la redonda. Habitantes de Ciudad Bolívar, Kennedy y otras localidades de Bogotá no pararon de informar en las redes sociales que sentían ardor en los ojos, dolor de garganta y cabeza tras la emergencia.
Ante la situación que se presentó en el relleno la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), aseguró que junto a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales -ANLA- y a la Superintendencia de Servicios Públicos conformaron un equipo técnico que se encuentra en el lugar verificando y monitoreando
la situación constantemente.
Y además la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, aseguró que desde febrero puso en conocimiento de la SuperServicios las constantes irregularidades del concesionario CGR-Doña Juana y además expuso la necesidad de retomar la operación del Relleno por parte del Distrito para darle el manejo serio y responsable que necesita.
¿Qué pasa en Doña Juana?
El Relleno Sanitario Doña Juana inicio su operación el 1 de noviembre de 1988. Este ocupa un área de 592 hectáreas y se encuentra ubicado en la ciudad de Bogotá, en la localidad Ciudad Bolívar, vía al Llano y el río Tunjuelito.
Sin embargo, desde el año 2010 el vertedero de Doña Juana cayó en manos del Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana S.A. E.S.P., un concesionario privado que maneja la administración, operación y mantenimiento integral del relleno sanitario.
Un manejo que ha estado plagado de críticas pues desde el derrumbe que se presentó en el 2015 y que el entonces alcalde Gustavo Petro tuvo que declarar la emergencia sanitaria, se ha puesto en tela de juicio el mal manejo de los residuos por parte del operador privado.
En una evaluación integral que realizó la SuperServicios en 2017 contra el Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana, encontró que la emergencia vivida en la ciudad en octubre de 2015 y que afectó a más de un millón de hogares, tuvo un deficiente manejo de lixiviados en el área afectada por lo que multó al concesionario con $ 1.060.837.046.