La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó la licencia ambiental para Accesos Norte Fase II, el proyecto que ampliará la Autopista Norte entre las calles 191 y 245. Con esa decisión, la obra puede entrar a fase de ejecución, pero bajo condiciones que buscan manejar impactos en agua, humedales y comunidades vecinas.
¿Cómo se vería la vía?
En términos simples, el tramo 191-245 pasaría a funcionar como un corredor de mayor capacidad. El diseño plantea una sección de 12 carriles en total: por cada costado, cinco carriles mixtos (carros, motos, carga) y uno exclusivo para TransMilenio (buses articulados y biarticulados). La intervención se proyecta principalmente hacia el separador central, lo que significa que buena parte de las obras y cierres temporales se concentrarían en esa franja.
Transporte público y movilidad local
El corredor no se limita al aumento de carriles. El plan incluye, por cada costado, andenes y ciclorrutas de tres metros. La idea es que el tramo, además de mover tráfico regional hacia la Sabana, tenga un espacio continuo y legible para quienes caminan o se desplazan en bicicleta. Hoy ese equilibrio es irregular: hay puntos donde el flujo vehicular domina y el peatón queda relegado.