La investigación por la muerte de la teniente María Camila Mora continúa revelando información clave. La joven oficial y el capitán Pablo Andrés Masmela fueron encontrados sin vida el 26 de noviembre, dentro de un carro color gris ubicado en el Cantón Norte, en Bogotá. Aunque desde el inicio la principal hipótesis apuntaba a un feminicidio seguido de suicidio, nuevas declaraciones del abogado de la familia aportan elementos que profundizan el caso.
Le puede interesar: Colombia restablece este martes el 98% de su operación aérea
La relación previa y los intentos de distancia
El abogado Luis Eduardo Leyva, representante de la familia de Mora, confirmó que la subteniente y el capitán mantuvieron una relación sentimental que se extendió por dos años. Sin embargo, detalló que el vínculo finalizó más de tres meses antes del crimen.
Según Leyva, la oficial buscaba alejarse definitivamente de Masmela, pero él continuaba presionando para hablar con ella y retomar la comunicación. La noche del 26 de noviembre, la joven asistía a una actividad social junto a varios amigos del Ejército cuando fue interceptada por el capitán, quien insistió en conversar.
El encuentro en el vehículo y lo que escuchó la testigo
El abogado relató que Mora accedió al diálogo con Masmela luego de que una amiga militar, con quien se había reunido, le pidiera que atendiera al capitán. La conversación se llevó a cabo dentro del vehículo estacionado en la instalación militar.
Leyva recalcó que la subteniente aceptó encontrarse allí porque consideraba que un destacamento del Ejército era un lugar seguro. No imaginó que dentro del carro ocurriría el ataque.
Una amiga cercana de la víctima, que permanecía afuera, se convirtió en testigo crucial del caso. Aunque circularon versiones sobre la presencia de una tercera persona dentro del automóvil, el abogado fue claro: