El cierre del escrutinio de la Cámara de Representantes por Bogotá dejó en firme la distribución de las 18 curules de la capital y aclaró las dos disputas que seguían abiertas tras el preconteo. Aunque el reparto por partidos no cambió, el resultado oficial sí modificó el orden interno de la lista del Centro Democrático y cerró, de manera definitiva, la pelea por el último escaño.
Lo que quedó en firme en Bogotá
Concluido el escrutinio, la composición de la Cámara por Bogotá quedó así: Pacto Histórico, 8 curules; Centro Democrático, 6; Alianza Verde, 2; Salvación Nacional, 1; y Partido Liberal, 1. En términos generales, el mapa político de la capital se mantuvo frente a lo que ya sugería el preconteo: el Pacto Histórico conservó la primera bancada, el Centro Democrático se consolidó como segunda fuerza y las demás curules se repartieron entre tres listas más.
La diferencia estuvo en los detalles que solo puede resolver el escrutinio. Mientras el preconteo ofrece una fotografía preliminar de la votación, el escrutinio es el proceso que revisa y consolida los resultados con validez legal. Fue ahí donde se ajustaron algunos votos, se definieron posiciones dentro de las listas y se cerró la incertidumbre sobre quiénes ocupaban finalmente ciertos cupos.
El cambio más visible: la lista del Centro Democrático
El movimiento más notorio se dio en el Centro Democrático. Durante el preconteo, Josías Fiesco aparecía en la disputa por una de las últimas curules de esa colectividad. Sin embargo, con el cierre del escrutinio entraron nuevos votos que modificaron el orden interno de la lista y lo dejaron por fuera de la Cámara.
En el resultado final, las dos últimas curules del partido quedaron en manos de Jesús “Chucho” Lorduy y Luz Marina Gordillo. El dato es relevante no porque cambie la fuerza electoral del Centro Democrático, que mantuvo sus seis escaños, sino porque alteró quiénes serán sus representantes efectivos por Bogotá.